Cuando se termina la navidad llega el fatídico momento de 'quitar el árbol' de navidad, el belén y cualquier adorno que la haga recordar.
En mi casa el árbol se guarda en una caja que acaba en un tratero (ventajas que tiene el plástico), junto a una caja llena de espumillón y bolas de colores.
El brazo ejecutor de esta ingrata tarea es mi padre. Siempre es así... A mi madre, le corresponde montarlo y todos juntos colgamos las bolitas, las luces... Pero a la hora de desmontarlo ella se esconde y el resto de la familia olvida todo lo allí colgo. Siempre lo hace sólo.
Nunca le había dado mayor importancia . Hasta que ayer, al llegar a casa, le encontré en plena faena. Nunca le había visto hacerlo antes. La diferencia entre la escena de 'quitar el árbol' es tan grande con la de 'poner el árbol'...
El enredo de manos alrededor de las ramas artificiales de verde intenso, las discusiones sobre colores, y posición del espumillón, los villancicos a todo trapo... Contrasta con la soledad de un caja y un monton de plástico en un caja y papá totalmente solo.
Pensé en ayudarle... Pero es tan triste 'quitar el árbol'.
servido por Marta
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Ya se acaban las fiestas de navidad y vuelven los exámenes. Estas fiestas (como las del año pasado) he estado encerrada en la biblioteca rodeada de compañeros/as. Tras este largo encierro el resumen es el siguiente:
1. He averiguado donde tomar el mejor y más barato café de la zona del Campus.
2. Mi teléfono móvil ha cambiado una media de 2 veces diarias de melodía.
3. Tras muchas dicusiones, sé donde está más barata la PSP, la PS3, la WII, la NDS...
4. Me he hecho adicta a toda clase de palitos de pan.
En este periodo observas también:
1. Como las novias y novios de la gente se van dejando caer por la biblio con cualquier escusilla, cuando lo que quieren saber es si realmente estan donde dicen que estan... Lo cual es una oportunidad única para cotillear y criticar.
2. Las chicas tenemos mucho mejor ordenados los apuntes y si una chica pide los apuntes a un chico es que le mola... Porque sino no se entiende.
3. Las chicas nos arreglamos sólo el día que vamos a ver a los profes en las horas de consulta... Y claro, ellos son mucho más dedicados con las chicas que con los chicos.
4. Las chicas tenemos frecuentes ataques de risa, la duración de los cuales es directamente proporcional al tiempo que llevamos en silencio... Y además siempre tienes que salir a la calle para que se te pasen.
5. Puedo afirmar que las chicas en la biblioteca desarrollamos un radar que nos avisa cuando pasa un tiogüeno y nos hace levantar la cabeza al instante... En este punto los chicos advierten que ellos lo llevan de serie.
servido por Marta
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Si hay una noche que no me gusta es la de fin de año. Me hace sentir incómoda. Esa noche todo el mundo tiene que sentirse igual. Los que no suelen salir de fiesta lo hacen porque es lo que toca... Los que (dicen que) no beben alcohol agotan sus cosumiciones... Los que no acostumbran a coger el coche lo hacen... Incluso los que no visitan o llaman a sus familias, esa noche mutan a seres entrañables que llaman a todo conocido que aparece en sus recuerdos... Hasta los que desprecian el uso del móvil parecen dar señales de no poder vivir sin enviar o recibir un SMS.
Para mí lo mejor de la pasada noche vieja fue cuando se acabó y salió el sol.
Hay momentos grandiosos, gigantescos. Y otros pequeños, chiquititos...
Muchas veces los pequeños momentos son los mejores ya que puedes llevarlos guardados en cualquier sitio y recordarlos siempre que quieras.
Para mí estar con mi mejor amiga, sentadas en la playa, los zapatos de tacón desparramados por la arena como venganza al dolor insufrible que provocan, con los pies enterrados en la misma arena (fresquita) y riéndonos de nosotras mismas... Es uno de esos momentos que llevaré guardados por mucho tiempo.
Gracias P.
servido por Marta
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Este es un nuevo intento de escribir mi diario. El primero falló... El motivo fué que alguien me reconoció y simplemente... Sentí vergüenza.
Sentí vergüenza de que alguien supiera de mis cosas. Y sobretodo sentí vergüenza de sentir vergüenza...
No puedo explicar porqué me sentí incomoda de que alguien descubriera que me gustan los chicos... Que me gusta besar... Que mi cuerpo es caliente... Que me excito cuando algo me gusta.
Dejé el tema apartado, pero al final borré todas las entradasde este blog.
Me arrepiento de ello.
Pensaba que era más fuerte... Pero es curioso... No lo soy... Sigo sitiéndome incómoda cuando alguien piensa mal de mí.
En este segundo intento no voy a ser tan débil.
servido por Marta
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